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José
Manuel Pacheco es un hombre que no le tiene miedo al trabajo. Desde que era un
niño de apenas 8 años de edad comenzó a hacerlo. Su familia, conformada por diez
personas, padre, madre y 8 hermanos, necesitaba subsistir. «Yo cuidaba a una
señora y ganaba 100 bolívares mensuales para mi familia».
A partir de entonces, JMP,
nacido el 2 de abril de 1966 en Guasdualito, estado Apure, se ha trazado metas
que ha ido alcanzando poco a poco, con gran esfuerzo y dedicación. Desde muy
joven decidió recorrer las calles de su pueblo con su bicicleta. A los 16 años
(1983) fue campeón nacional de ciclismo por el estado Carabobo. Representó a
Nueva Esparta en la Vuelta al Táchira y la Vuelta a Venezuela y fue
preseleccionado para los juegos olímpicos de Indianápolis.
Su vida no ha sido fácil. Hijo de Álvaro Pacheco y María Esther Méndez, está
casado con María de los Ángeles Licet, una margariteña campeona nacional de
voleibol y sub directora de un colegio en La Guardia, con quien procreó a sus
tres hijos: Mariluz (20), Junior José (18) y Carlos Daniel (8), nacidos aquí.
«Cuando llegué a Margarita
sufrí mucho por mi corta edad, solo tenía 17 años, lloraba por mi terruño, por
mi familia, anhelaba estar con ellos. Desde entonces sembré mis raíces aquí, y
no pienso regresar pues Dios ha puesto en mi camino gente maravillosa. Me vine
cuando me buscaron del equipo Fundaoriental de Goyito Boada. A él le agradezco
por darme la oportunidad de participar activamente en su reconocido equipo de
ciclismo.
Pacheco no olvida que otra
razón fundamental para estar aquí es su esposa quien siempre lo ayudó y sus
hijos. «Por ellos colgué mi bicicleta para asumir el rol de esposo y padre». Eso
fue en 1987.
«Aprendí a trabajar en ventas
en el área de hotelería- En 1990 comencé en el Dunes como vendedor hasta el 94,
luego en el Hotel Hilton y Laguna Mar hasta el 2005, en ese entonces viajé a
Colombia, Ecuador y Costa Rica vendiendo resorts».
«Gracias a esta experiencia en
el campo hotelero decidí tener mi propio negocio e independizarme, así fue como
formé una asociación con mi amigo José Ángelo Belo. Con nuestros propios
recursos, ahorros y la venta de nuestros carros, más un financiamiento bancario,
invertimos 250 millones de bolívares para adquirir el terreno y la edificación
donde fundamos la Posada Pie de Montaña».
Paso a paso con fe y
determinación Pacheco es hoy, junto a su socio, el feliz propietario de esta
Posada ubicada en El Valle del Espíritu Santo, muy cerca del santuario de la
milagrosa virgen, a quien rinden tributo con una bella pintura de su imagen,
exhibida justo en el lobby del alojamiento.
Pacheco asegura que el panorama
turístico en la Isla es excelente y agrega que aquí ya no hay temporada baja,
gracias al esfuerzo de Corpotur y de quienes trabajan con ahínco y dedicación en
este medio, pero lamenta los problemas que se presentan por la falta de más y
mejor trasporte marítimo, inseguridad y problemas ambientales, aunque reconoce
que se está trabajando con afán para lograr que Margarita y Coche mejoren su
aspecto.
Las lágrimas derramadas por JMP
en su adolescencia, no se secaron, sirvieron para regar el camino de su vida,
sembrar aquí sus raíces y así será por mucho tiempo mientras mantenga viva las
esperanzas y continúe «pedaleando» para alcanzar sus metas.
Rómulo Cardona: Texto y Fotos
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