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William
Gilberto Pabón tiene unos 9 años en la isla, es nativo de San Cristóbal. Se vino
luego del divorcio, con apenas 50 mil bolívares, buscando nuevos rumbos, nuevos
horizontes; empezando desde cero. Ahora no se arrepiente de la decisión, está
feliz en el suelo margariteño, se siente uno más de los de aquí. Logró crear su
negocio «Cerrajería W», con un servicio las 24 horas. Frente a la sede de
Corposalud, en la calle San Rafael, Porlamar, atiende el negocio en compañía de
su esposa Judith Duque, los ayudantes y su pequeña hija de seis años, Mailliw
(William, al revés)
Pasión por las motos
Desde los trece años está corriendo moto. El dinero que le daban para la
merienda en el colegio lo fue ahorrando para comprar su moto. Primero tuvo una
motocicleta y desde hace cuatro años tiene una poderosa Honda Chao 750. Sigue
con su moto; recién acababa de venir de un viaje por Puerto Ordaz.
Pertenece en Margarita, al club
motero «Perros Nómadas», una agrupación que le ha permitido relacionarse con
muchos amigos. Una gran familia llena de hermandad. «La moto como todo tiene sus
riesgos. Las cosas que van a suceder tienen su hora y su momento», acota. Hasta
ahora, él no tiene nada que lamentar. «A cada quien puede sucederle un problema.
Sigo con mi moto hasta que Dios quiera», afirma
Cerrajería W
Aprendió a trabajar la
cerrajería gracias a un primo, cuestión de familia. Viendo y haciendo, teniendo
habilidad, desarrollando la técnica. William lleva 21 años en el oficio, «Este
es un mercado muy amplio, que requiere mucha destreza, mucha paciencia y
curiosidad. Hay que dar calidad. Trabajo las 24 horas, prestando el servicio a
inquilinos, dueños de casas, apartamentos, propietarios de vehículos y todo
aquel que se le hayan extraviado las llaves, tenga problemas con una cerradura»,
enfatizó
Planes
«Mi deseo es seguir avanzando, tener una gran empresa, una gran sede propia, con
varios empleados, seguir creciendo y prestar el mejor servicio a los clientes.
En Margarita hay mucho movimiento. Hay gente que está constantemente cambiando
las cerraduras, muchos inquilinos que se mudan, otros vienen de vacaciones,
propietarios que hacen cambios», añade.
«La experiencia, la calidad en el trabajo marcan la diferencia. En «W
cerrajería» se trabaja con ética y mucha responsabilidad», dice.
Margarita unica
Para William Pabón, «en todas partes del mundo se trabaja la cerrajería; ésta
tiene mucha demanda, sobretodo en temporada. Esta es una isla preciosa. Se
trabaja fuerte, se divierte, lo tiene todo. De aquí no me voy. Margarita es
bella», recalca
La llave maestra
Para este experto cerrajero, no existe una llave para todas las puertas, para
todas las cerraduras. Lo que se puede fabricar es una combinación para un
conjunto de cerraduras. «La tecnología ha hecho importantes aportes. Hay
tarjetas, sistemas electrónicos, códigos, pero es difícil abrir con una llave
infinidad de puertas, cualquier cerradura. El mundo es tan complejo y cada día
aumenta la seguridad, aumenta la variedad. Esa creencia de abrir cajas fuertes
con estetoscopio es falsa. El profesionalismo, la ética está por encima de
todo». Continúa, «puede darse la posibilidad entre miles, que se abra una puerta
con determinada llave, pero eso es muy raro».
San Cristóbal ha quedado para
las vacaciones, los amigos. Margarita es su nueva casa, aquí se queda. William
está feliz con el progreso que ha experimentado. Nos dice que ahora no lo para
nadie, está decidido a seguir trabajando, a seguir aportando en esta tierra de
la Virgen del Valle. «Me encantaría que me endosarán el del Valle, me sentiría
muy orgulloso de que me adoptaran», nos dice. Cosas que hablan del amor que ha
despertado en este joven empresario ,esta tierra insular
Rómulo Cardona: Texto y Fotos
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